En el siguiente (aquí usted indicará el tipo de trabajo que lee, en este caso un ensayo), por tanto, en el siguiente ensayo se dará cuenta de la problematización de la identidad a partir del tema de El doble o la multiplicidad de personalidades, sus motivos, sus deseos y sus diferentes formas de resolver el conflicto, un conflicto que no necesariamente termina en aniquilación. Así inicia la presentación Andrés, un alumno mediocre que no sabe seguir instrucciones, que no sabe distinguir géneros ni tipos de textos y que a continuación les presentará un trabajo charrapastroso.
Palabras claves: Andrés, alumno mediocre, Charrapastroso.

Observaciones preliminares:

  1. Para efectos de mantener en secreto la identidad de quien escribe, nos referiremos a él como Handrés y no como Andrés.
  2. Cuando el orador haga señas con sus dedos es porque se refiere a comillas o paréntesis presentes en el texto (Agitar los dedos como ejemplo)
  3. Cualquier parecido o semejanza de ideas o huellas narrativas que pueda presentar este texto con otros textos o con otros autores, es total y absolutamente plagio a consciencia del autor.
  4. Cada vez que aprecien en el trabajo un problema de lógica en la narración o fallas gramaticales, un brujo lo hizo.
  5. Si en algún momento el trabajo se vuelve hilarante y/o absurdo, escapa de las manos del autor, el cual en todo momento intenta mantener la seriedad.

Sin más preámbulo daremos comienzo al trabajo propiamente tal (aquí es cuando los lectores exclaman: ¡por fin!).

Me gustaría empezar este trabajo con una anécdota bastante íntima, pero que considero apropiada para la situación. El problema de la identidad se me presentó al principio de forma agradable, pero después ya no tanto. Todo nació con un cuento que escribí hace un tiempo y del cual me arrepiento mucho porque me ha sobre expuesto a valoraciones tanto positivas o negativas. En ambos casos, son valoraciones a las cuales rehúyo. Cada vez que algún conocido lee este cuento, ganador de dos premios literarios y una mención honrosa en un concurso internacional de cuentos a la par de burlas y recomendaciones para abandonar el ejercicio literario si voy a seguir en esa ruta, por lo general me comenta: “Leí el cuento con tu voz” y en este punto quiero decir, con todo respeto, que mi voz es una mierda. Esta situación me ha hecho reflexionar sobre la problemática de la identidad y a la vez me da sustento para afirmar que la escritura (de alguna forma) le quita la identidad al autor, idea similar a la que Roland Barthes sustrajo de forma vil y cobarde de mi libro Reflexiones robadas de Roland Barthes. El imitador, en su ponencia “La muerte del autor”, señala: “La escritura es la destrucción de toda voz, de todo origen. La escritura es ese lugar neutro, compuesto, oblicuo, al que va a parar nuestro sujeto, el blanco-y-negro en donde acaba por perderse toda identidad, comenzando por la propia identidad del cuerpo que escribe” (1968: 1).

Desde la literatura problematizamos de forma creativa esta crisis y quiebre de la identidad del ser humano, ejemplos son el Roger Lévy de Ignacio Ferrando y el William Wilson de Poe que suponen un desdoblamiento e imposibilidad de reconocer y aceptar la alteridad en extremo radical; la única solución: la aniquilación, dimensión superior al suicidio/muerte. En El Unicornio de Juan Emar, también hay desdoblamiento y aniquilación, la diferencia es que no mueren ambos, sólo una copia o quizás el verdadero, al igual que en El club de la pelea. Los gemelos Covarrubias en Facsímil y el cuento de Borges conversando consigo mismo del pasado/futuro, son el ejemplo de que pueden existir relatos con problemática de identidad que no son también, relatos de muerte.

Handrés señala el quiebre de identidad como la fragmentación de la unidad (moral) total de la persona/personaje, pues su personalidad/moral no puede ser diversa ni variada (tampoco sus decisiones). Cuando esto ocurre, se genera el conflicto y comienza el relato fantástico para contar y resolver esta problemática, una problemática metafísica del hombre, según Cortázar “(…) el hombre, no como simple ser viviente y actuante sino como ser humano, como ser en el sentido filosófico, como destino, como camino dentro de un itinerario misterioso (1980: 20). Es preciso señalar, para terminar este párrafo, que la cita de Cortázar debe leerse con acento afrancesado.

 Para esclarecer un poco lo que intento formular: el doble es aquella personalidad no acabada que se desdobla ya sea en otro idéntico o en multiplicidad de identidades que generarán un conflicto de fuerzas y deseos (Handrés 2015: 1). El desdoblamiento o devenir produce una cercanía y lejanía entre ambos, se aceptan y se aniquilan (no siempre). Con un ejercicio de rastreo, el relato comienza cuando el momento de tomar una decisión importante o aceptar un acontecimiento se vuelve imposible y la identidad se resquebraja o no está desarrollada del todo y quiere hacer lo que desea o simplemente no hay principio de acuerdo.

Esta multiplicidad podemos (y debemos) definirla como un devenir en el estado emocional/moral en donde el ser humano se desdobla de alguna manera para dar paso a otro ser completamente distinto y al mismo tiempo completamente idéntico. Un ser lejano del original, pero no diferente por completo. “Este estadio intermedio, esta mezcla de personalidades, mezcla de vida, emociones, sentimientos, ideas, sueños y deseos se convierten en algo real, algo tangible, pero sigue siendo un devenir sin forma definida” (Handrés 2015: 1). No se es uno ni el otro, es imposible diferenciar o discernir quién es el verdadero. La distinción no será la preocupación, el “problema” es cómo actúan estas personalidades desdobladas. En la crisis de la identidad, la persona se desposee por completo, ya no existe el “yo” o él, sino que existe una neutralidad producto de la alteridad radical, un ser que nos impide reconocerlo como una personalidad completa y desarrollada.

Un ejemplo del devenir (y de mi incapacidad intelectual y de lectura para abordar el tema del doble) y de una identidad en varias es el mudito, el secretario de don Jerónimo, el perro de la Iris, Humberto Peñaloza el sensible prosista, la perra amarilla, la séptima vieja. Una vez terminada la reflexión inicial del autodenominado simbólicamente “autor”, uy, aquí necesitaría muchísimas más comillas, es necesario que se dirija a la audiencia su excelencia don Handrés sin H.

¿Hasta ahora hay alguna pregunta? (se ve una mano levantada a lo lejos)

Sí, la dama de allá atrás, dígame.

-Señor, con todo respeto, su texto es más enredado que el Ulysses, no lo he leído, y su pelo de vagabundo juntos, a qué quiere llegar con tanta charlatanería y verborrea

No sé.

-¿No me piensa responder?

Es que no he leído el Ulysses y me estoy quedando calvo, además mi formación universitaria fue tan pobre como este hensayo.

-Se escribe ensayo.

Mejor sigamos ¿le parece?, y si no le parece, sigo igual…

Una historia sobre multiplicidad e identidad de personalidades que escapa nuevamente a mi entendimiento y ensayo es la que contó una vez Felipe Müller en un banco de la plaza Martorell, en Barcelona, un día de octubre de 1991 en Los detectives Salvajes. Narra una historia que le contó Belano que supuestamente él leyó de Theodore Sturgeon, cuenten la historia rápido maldita sea. Es la historia de una mujer millonaria que se enamora de un vagabundo/jardinero. Su amor no dura mucho debido a las dificultades en la niñez y la adolescencia del vago, por eso es que en un deseo, la mujer pide clonar a su amor y a ella misma, dejando a dos dobles de su relación para ver si así pudiesen ser felices por siempre. En el caso de que no funcionara, se volverían a clonar y así hasta que se le agotara el dinero o fueran felices juntos por siempre. En este caso el doble y su problematización no responden a una aniquilación, sino a una necesidad de desdoblarse para cumplir los sueños, deseos y placeres de esta mujer, que se contenta con la idea de saber que si ella no pudo ser feliz por un tiempo efímero, algunos de sus dobles y del vago podrán ser felices por toda la vida.

El texto nombrado anteriormente sirve para afirmar la idea principal del ensayo, demostrar al farsante de Andrés como escritor y también asegurar que Handrés leyó Los detectives salvajes y se intenta hacer el culto e interesante, pero lo que Handrés no sospecha es:

a) La novela Los detectives salvajes fue escrita por Chespirito.
b) El lector vale callampa y no sabe quién es Bolaño.
c) Nadie ha leído la novela porque el libro es muy caro, producto del 19% del IVA en el precio del libro.
d) El texto fue inventado por Handrés para hacerse el interesante.
e) El lector está aburrido y sólo quiere terminar este suplicio de leer un intento de ensayo.

Suponiendo que fuera un trabajo universitario, podríamos afirmar que:

a) La nota de este ensayo sería como la boca del pájaro.
b) La nota de este ensayo será como la boca del pájaro.
c) La nota de este ensayo fue como la boca del pájaro.
d) La nota de este ensayo es como la boca del pájaro.
e) El muy saco hueas del autor se confundió entre un ensayo y un ensayo PSU.

Como no soy un experto fabricando pautas de corrección, es que mejor dejamos hasta acá este ensayo PSU y retomamos el rumbo de la idea principal, la cual me parece que era hablar del doble.

Un ejemplo estrictamente no literario se puede apreciar al observar cuidadosamente algunos elementos presentados en el concierto tributo a Freddie Mercury realizado en abril del año 1992. Cuando George Michael se sube al escenario a cantar Somebody to love (en una de sus mejores vocalizaciones por lo demás según los críticos y los fanáticos de Queen). Michael, en un momento de la canción, hace un salto de notas y tonos idénticos a los que solía hacer Mercury. En ese preciso instante y por un momento, el deseo y la necesidad de tener aunque sea por unos segundos de vuelta a Freddie se concretan con el devenir de Michael y ya no es ni uno ni otro, es un inacabado de ambos para el deleite y el placer de todos los asistentes y sobre todo para los más íntimos de Mercury que inmediatamente se emocionan. Este devenir en escena de George Michael es un desdoblamiento tanto de él como del ex vocalista de Queen, una suplantación momentánea de identidad producto de un devenir para satisfacer un deseo, un doble que dura apenas unos segundos, pero que alarga la muerte de Freddie un poco más gracias al devenir y la ocupación de su identidad por un efímero momento. En este caso encontramos una problematización de una identidad y un doble que no presenta un problema como he hablado a lo largo de mi trabajo ¿trabajo? sino una satisfacción del deseo.

Finalmente Handrés es un claro ejemplo de que el hombre necesita identidad e identidades, su ensayo anteriormente expuesto nos devela la necesidad de no escribir de forma lineal y hacerse pasar por otro para hacer más amena la lectura, para sentir aunque sea un instante fugaz en la lectura que es un escritor destacado, pero en verdad su escrito tiene muchos errores y carece de toda seriedad, pareciera incluso que su trastorno de personalidad es un problema de índole más psiquiátrico, pero yo diría que todo aquel que jamás se desdobla es el verdadero loco, pues no hay nada más aburrido que la cotidianidad de una identidad a lo largo de la vida, ser siempre el mismo.

A lo largo del trabajo presentado por el ñurdo del autor, podemos concluir en primer lugar que Handrés no sabe escribir un ensayo y segundo y más importante, que la identidad es un vaivén de devenires de personalidades que cada persona experimenta en su cotidianidad y que resuelve siempre de distinto modo. Para el ser humano es imposible mantenerse en un personaje estático, porque éste necesita dinamismo, necesita identidad y necesita identidades (Andrés 2015: 1)

Observaciones finales al texto:

  1. El autor no sabe hacer conclusiones y mucho menos un ensayo.
  2. Este texto sobre el ensayo intentó escribirse desde la perspectiva de un doble ensayista.
  3. En caso de que la idea y el resultado fueran aceptados por la comunidad en general, el reconocimiento total y absoluto de autoría será de Andrés, el narrador que aparece a ratos.
  4. En caso de que la idea y el resultado sean considerados nefastos y el autor sea condenado a la hoguera literaria, el reconocimiento total y absoluto de autoría será de Handrés.
  5. Se corrigió el ensayo de acuerdo a las indicaciones hechas por un profesor imaginario devenir de lector al ver el borrador de este texto, no obstante, se intentaron corregir de la peor manera posible.
  6. En las observaciones 3 y 4 se muestran claramente las ventajas de tener un doble.

Imagen tomada de jlggb

Posted by:paginasalmon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s