Capitalismo onírico
Alguien le sacude las ramas a mi árbol de sueño
pero ninguna fruta cae
ninguna que pueda ser vista.
Alguien tala a puño firme el tronco de mi sueño.
Se borra cada mirada que mis manos acariciaron
el rastro de mis pasos desaparece.
Alguien riega con sal la tierra
donde crecieron las raíces de mis sueños
y mueren por segunda vez todos los soldados
de todas las guerras.
Harán lápices de mis sueños.
Cubículos de oficina de mis sueños.
Baratas mesas de noche de mis sueños.
Relojes pendulares de mis sueños
para poner en estaciones de trenes
escuelas
salas de justicia
hasta dejarme vacío
de esperanzas y terrores.
Poema a una cabeza cortada y dejada en la acera por narcos
Cabeza
no te sugiero el llanto
tus lágrimas no inclinarán las flores
ese es trabajo del viento
cabeza
vigilante de nubes
sinraizada
no guardaste nada del miedo
incluso te ves más tranquila ahora:
¿qué ves que no contestas
cabeza ?
se pudre tu mirar de tanto querer
emprender el vuelo
la ciudad grita a tu alrededor
los niños te apuntan con el dedo
pero nada dices cabeza
quieres desaparecer ?
o el resto de nosotros debería
yacer contigo en el concreto ?
cabeza hasta parece
que todo el mundo
es tu cuerpo.
Memoria de los ríos
Ya nadie recuerda los ríos.
Palabra vaga, hueca, sabor a nada,
con su toque de elemento bíblico,
tan ajena a mí como los recuerdos de mi padre.
¿A qué suena? ¿A qué sabe un río?
No lo encuentro montado en los trenes que vienen del sur,
confundido y triste,
ni rondando las esquinas de la media tarde,
evadiendo la mirada de los extraños,
vendiendo antidepresivos a los niños.
¿Para qué era? ¿Cómo se nombraba?
Ámame un río.
Dos ríos para llevar, por favor.
Buenas tardes, ¿ya estará listo mi río?
Chingas tu madre tú y el río.
Así, amor, así, hazme un río.
Dicen que amaneció un río sin cabeza por el boulevard.
Nuestros ríos son las vidas…
Me abrieron y me extirparon el río que me estaba matando.
Un río al día para que el sol sonría.
El río de las 5:30 otra vez viene tarde.
El río llegó cansado a casa.
Lo siento, no eres tú, es el río..
¿Habrán ríos después del amor?
¿Habrá amor después de la vida?
No lo sé. Lo supongo. Acaso lo imagino.
Solo de algo estoy seguro.
Aquí yace un río.
Sociedad, modernidad, violencia, naturaleza, cuerpo
Foto tomada de daniilphotos en Getty Images
