Rojo

Ya he desgastado todos los silencios
Sólo me quedan las palabras…
Las sonrisas y los ¡por supuesto!
La conversación
“Como siempre”
Transcurre en paz
Civilizada
Con pequeñas sonrisas y asentimientos definitivos
Mi voz apenas parece audible
Y el estruendo de tus frases
Retumban en mí orgullo
No puedo decirte lo que en realidad pienso
No podría hacerlo
Medito y recorro mi sumisión
Me siento en mi orgullo
Y devoro mis palabras
Tú supones dominio y propiedad
Y yo por dentro llevo una revolución

Mientras friego platos
Y pretendo una fosa con mi escoba
Me revuelco en mi cobardía
Y me reconozco lo poca cosa que soy
Cuando me dices que no valgo nada
Que sin ti no podría ser nadie
Que era una puta muerta de hambre
Cuando por caridad me recogiste de la calle.
Yo, por más que intento, no recuerdo ese hecho
A veces vienen a mi mente los recuerdos
La imagen de alguien que yo creía ser
Pero nada hay de una callejera
Mucho menos de una ¡fea, vaca gorda y floja!
Pero tus palabras
No cesan de caer como latigazos
en mi espalda
¡No hacís ni una huevá en todo el día!
¡No servís ni pa’ la cama!
Yo sólo pienso en hacerte callar
Como si nada
Te recorro con la mirada ausente
Para que sigas creyendo
Que soy una retrasada
¿Y si la botella de coca, la de vidrio,
Se la reventara en la cabeza?
Con todo y bebida para que tenga más peso
¿Cuánto me costaría sacar la mancha del piso?
¿Y si cuando esté durmiendo
Le pego con un palo
Y pongo una almohada entremedio?
Tendría que ser después de que se me haya montado encima
Guardando el recuerdo asqueroso
De sus palabras fétidas de vino
Diciéndome ¡puta’ e mierda! en mi cara
¿O si le pongo algún veneno
En el vaso?
¡No! ¡Eso no!
Puede que se muera sin que le duela
O quizás peor aún… sin saberlo

Me quedo callada y de nuevo te miro
Te reconozco…
Pareces un animal
Ladino, libidinoso,
Tus ojos brillan desde adentro
Una oscuridad paralizante sale de tus pupilas
Puede ser que después de todo
Tengas razón,
Tienes la habilidad
De convertirme en una perra
Una perra rabiosa que sueña despierta
Con desaparecer a su amo abusivo
Tus palabras
Van cobrando una nueva dimensión
Cuando de pronto
Parece que no he oído algo que dijiste
Sólo me di cuenta,
Cuando recibí
Como una piedra caliente repentina,
Tu mano como un mazazo en mi cara…
La sangre emana desde mi nariz
Borbotones de silencios
Un cúmulo de palabras rojas
Un torrente de orgullo pisoteado
Chorreando por el pecho
Cayendo en mi piso de sudor y pulcritud
Manchas de mi propia miseria
Ensuciando mi espejo…
Fueron segundos donde el rojo
Tuvo un nuevo significado para mí
No era el rojo de mi amor adolescente por ti
No era el rojo de los corazones dibujados
No era el rojo carmín
De los besos
Como firmas en mis versos (copiados) de amor
No era el rojo de mis mejillas y pecho encendido
Cuando gemía calladita tu amor
Rápido, furioso, sudado y abusivo
Furiosa
Una sensación que creía desconocer
Furia
Algo que no creí tener en mí
Brota tan espontánea
Como la sangre que me alimenta
Mi propia sangre
Como a un toro herido en el ruedo taurino
Al levantar la mirada
Después de ver mis manos manchadas
Advierto el olor metálico de la sangre
Que se viene desde dentro
Se asoma a mi garganta
Me brota como una palabra
Que no alcanzo a pronunciar
El rojo adquiere una nueva dimensión
Lo veo por todas partes, en el techo, en las paredes
En el piso…
En mis ojos que se cansan…
Que se cierran y se acaban.

Sentencia, ni advertencia ni amenaza*

Si una mujer empuña un arma
No es para amenazar
Si te sorprendo de noche
Mientras duermes plácidamente
Si tu espalda mira mi rostro
No es una ráfaga de aire
Por la inocente abierta ventana
Que se cuela
Indigna y helada

No es una ráfaga de frío aire nocturno
La que sopla en tu espalda…
Es la fría sentencia
Que ronda a tu macho recio indefenso
No, ¡créeme!
No es la ventana
(Más bien, son dos)
Ventanas que abren la carne
Y dejan irse a la fuga… todo el aire
Ventanas, ranuras alargadas, ojos de gata
Ventanas encarnadas en tu espalda
Doble ruta húmeda
Y oscuro carmín profundo
Como la noche más deslunada
Doble rastro que arrastra y llora
Lágrimas de sangre
Cayendo por tu espalda
Si de noche sueñas con tu personaje de hombría
Y de día vistes el traje de macho
Y sigues al pie de la letra su coreografía
Entonces no te preocupes
Allí estaré yo
Durante esas noches frías…
Haciéndote pesadilla mis sueños más secretos

¡Oh! mi amor…
Perdóname la facha
He estado un poco ocupada
Acariciando el acero
Con la fina piedra
Áspera y aterciopelada
Que atrapa cada preciso
Y perverso pensamiento
…Mi deshumanidad reflejada

En fin, aquí estamos
Tú, dormido y confiado
Yo, velando tu utopía
Acariciando fríamente tu espalda
Mientras fijo la mirada en el techo
Y pienso:
Preciso ser eficiente y eficaz
Calculo distancia, masa, peso…
Ángulo de la luz en la ventana
Noche exacta
Claridad de luna nueva

¡Mariposas en el estómago!
Esta noche la luna brillará
En su máximo esplendor

Si una mujer empuña arma…
¡No!… no es para amenazar.

*Co-autoría con Raúl Báez

Tu(mi) obra, tu(mi) creación

Estoy hecha de todo
Con lo que me alimentas
Estoy construida con tus manos
Son tus herramientas
Las que me dieron forma estática y perfecta

Fui hecha a tu imagen y semejanza
Fue tu figura tan alta, nítida y clara
Allí mis representaciones exactas
Mis oraciones nocturnas y soñadas

Estoy repleta de tus palabras
Tus reglas
De las leyes y ordenanzas
De la inquebrantable regla
De la decencia, la quieta fachada

Soy la hija de la postergación
De la espera y el sumiso silencio
De las miradas lejanas como quimeras
Soy la madre de la tradición inquebrantable
La que parió tus pergaminos amarillentos y sagrados
Soy la que alumbra el camino de la tradición

                                                                                              (Rezar y rezar
Ciertamente cumple su función)

Soy la traidora de mi género
La que justifica y endiosa
Al padre, al compañero y al hijo
La que le pone clavos en las muñecas
A sus hijas

Y les fija la guardia pretoriana
En manos fuertes y apropiadas

Gobierno la tradición
Me encargo que se cumpla
Palabra por palabra
Me traiciono a mí misma
Cuando pluma a pluma mutilo alas

Estoy de espalda a mi genealogía
Al grito de mi biología reproductiva
Y no es útero el lugar donde se gesta
Mis máximas morales son reglas que no se cuestionan
Mis preceptos no se transan en eso que llaman género

Imagen tomada de Pinterest

 

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Escrito por:paginasalmon

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