Virgencita Gentrificación García
alabado sea tu cuerpo blanquísimo
concédeme encajar en esa única horma consentida
abanícame con el largo mink de tus pestañas
protégeme de la alergia al pegamento
para que tomen el espesor y la forma exacta mis deseos
ata mi cabeza con las extensiones de tu pelo planchado permanente
que soporte las humedades y los vientos de la envidia
guía con tu blanca mano santa el diseño de mis cejas
y moldéame con aguja tus mismos labios
tu misma talla de cintura que son todas
Virgencita Gentrificación García coach de vida y salvación
blanca blanquísima sentada en la mesita de pino del salón blanco
patrona del estudio de yoga de la masa madre de la dieta limpia
olorosa a té cayena café orgánico y proteína en polvo
ayúdame a pertenecer a tu selecto grupo saludable
tik tok te recomienda foursquare me lo dicta
doscientos cincuenta y tres pasos a la gloria
Virgencita te ruego me ayudes
a no romper mi ayuno intermitente
a acceder a ese lugar que es siempre el mismo lugar donde te encuentro
la misma barra rústica los mismos libros de utilería
la misma macetita blanca la misma poción con espuma blanquísima
que sabe a lo mismo en Argentina y en Dubai
infundida en el lofi beats de la nostalgia
Virgencita Gentrificación García
vela por esos torsos semidesnudos en lino crudo
por esos cuerpos depilados
arremanga sus pantalones blanquísimos
dispón a uno de esos reyecitos para mis caricias
para que encontremos alivio bajo tus ojos en un bar de concreto abrillantado
sobre sillones blancos y mezcalitas sublimadas en hielo seco
Virgencita llévame a vacacionar a todos tus lugares
que son ese mismo lugar donde te encuentras
que viaje sin perderme en ningún folclor
que no me contamine de otras lenguas
ni sea capaz de gozar de otro sazón
ni disfrute jamás los olores chillones de un mercado
que nunca me pierda Virgencita en otra cultura que no sea la tuya
blanca blanquísima y que allí a donde yo vaya
cuente con tu refugio angloparlante por los siglos de los siglos
Virgencita Gentrificación García madre del buen gusto
que nunca arda la pimienta dentro de mi boca
ni me entregue a la depravación de los clones de shein
vístame tu gracia de lululemon por la mañana y de prada por la noche
alúmbreme siempre tu luz cálida indirecta
permíteme sentarme en tu silla de abedul para hacer terapia en línea
y lléname de la paz de entrar en la talla doble cero
ayúdame cada día a entonar la musicalidad de esa única lengua
blanca blanquísima que hablamos los que en ti creemos
dame la gracia de la humildad para tolerar a quien no puede alcanzarte
para comprender que no todos tienen acceso al coaching adecuado
ni la voluntad para hacerse merecedores de tus infinitas bendiciones amén.
Santa Rita mira a la ventana mientras acompaña a su marido enfermo
jadea como el bulldozer sobre el lomo de la hierba
abriendo el espesor del follaje
jadea tiembla
la garra desencaja la tierra
la levanta
arranca de raíz la quietud
a gritos la palanca se hunde penetra
las entrañas duelen el motor bufa
un bramido hace vibrar el pecho
sobre ella se balancea adelante y atrás
arriba abajo doblegando su estructura
arriba abajo adelante atrás
empuja fricciona amasa
barro y arena raíz y tronco
el aire se coagula en un ruido
más pesado que las piedras
más pesado que el cuerpo
la fiebre escurre por el brazo
la siente el fierro de la axila
la boca sabe a aceite
a romero desvainado
se dilatan los poros los tallos
los tejidos se contraen
muerden la flor los pistilos
una lengua oxidada lame el follaje
gruñe aprieta la mandíbula
la peste en su mordida
cruje la corteza las raíces se alargan se parten
como un ronquido se contrae se dilata
un escalofrío de la tierra
hasta los pies de la cama
estremece los goznes
orugas metálicas entierran brazos rotos
inflaman los ganglios las fibras de celulosa
la savia gime se lamenta
mientras a horcajadas trepa la cuchilla
estalla una burbuja revienta de agua
una secreción pegajosa sobre el polvo
sobre la sábana verde sobre el cuerpo lodoso
Oración a Santa Lucía
quizá sólo se trata de acomodar los ojos en la cuenca correcta
servirlos sobre el platón de oro
caminar a tientas el parque de concreto
este paisaje desenraizado agüita clorada para besos
quizá sólo se trata de esperar a que broten ojos más verdes
ojos río fosforescente más abiertos
dos cuencas vacías para lucir maravillada
agitándome bajo otros cuerpos que también tragaron polvo
escurriéndome hacia la música bajo el vestido
respirar mariposas suspendidas de vapores
perfume agrio canícula axilas bocinas reventadas
quizá sólo se trata de valuar nuestros espacios exteriores
vender ramilletes de ojos secos a la cámara
purificadores de aire de miradas
ojitos llenos de augurios servidos en cono de helado
gotitas de cebada fría para las lagañas
quizá solo se trate de masticar secreciones
no morir de sed
cantar a coro la misma música de fondo
el mismo fara-fara
subir fotos del río de ojos y dientes órbita hueca
pájaro sordo un globo en llamas sobre el cielo mágico córneas deformadas sudor asfalto un corrido árbol muerto agua estancada entre las piernas cuerpos música que reza aúlla mosquitos cientos de moscos dengue salsa pop bachata el baile hip-hop un ganso electrónico el paseito en lancha cuerpos deshidratados con sus pies hormigas muertas a zapato cuenca del río cuenca vacía de agua cuenca vacía de ojos cuenca de miles de ojos vacíos despojados de mirada desprendidos para negar
que un hilo de agua
es suficiente agua
para la tragedia
Santa Demetria en el camión
de veras que nunca me vi en camión trabajando por dinero ni que fuera qué viera cómo venían a pedirme por sus vacas sus gallinas cuando eso valía algo doscientos cincuenta y tres minutos sentada en esta lata de sudores va a creer yo que tuve mi propio carruaje sí señora me pasaban a buscar oiga santificaba bosques ríos animales cosechas pero una cae en la publicidad claro que le cuento si de aquí todavía me falta una hora al menos agarramos lugar todo empezó cuando se llevaron a mi chamaca el viejo libidinoso de mi hermano y una creyendo en la familia me decía que si el mundo que si el clima que el beneficio una se deja convencer si yo clarito ya veía que eso de volverme marca propia y tener comuniti manayer no iba servir de nada ni a los aironazos del monte les sirven esas fregaderas le digo todo empezó con mi chamaca que se llevaron disque a trabajar en el sótano de mi hermano sembrando sepa nopales qué haciendo sabe qué duro y dale que si el futuro que si la modernidad que si ocho cuartos me convencieron disque yo entendí mal el contrato qué va bien taruga míreme ahora nada tengo y a la chamaca se la quedan todo el año y la dejan salir nomás unos cuantos días lo peor es tener que trabajar para esos nuevos dioses con menos milagros que planta de ornato ahí tiene mis santas manos limpiando sus mesas sus pisos sus cafeterías horrendas venden mis productos a precio de oro imagínese no me puedo pagar una comidita por esos rumbos me salen con que sublimación de pelo de ángel en espejo de tomate orgánico tarugos si yo les di el tomate y el trigo y el agua para sus pucheros bien que me buscaban cuando les importaban sus ríos sus animalitos sus cosechas mira santa mi maicito mis borregos mi sierra ahora les rezan a otros dioses con más likes también fui viral tenía muchos seguidores pero me funaron dijeron eso de que casé a mi chamaca con mi hermano cómo va a creer en qué cabeza cabe se la llevaron con mentiras disque por un mundo mejor aquí me ve 4 horas 20 minutos cada día yendo y viniendo por un sueldito miserable ya desde hace tiempo que estoy en plan de que se acuerden de mí no es venganza nomás lo que es si lo mío ni era negocio yo les regalo milagros no pido casi nada a cambio nomás que no jodan lo que les obsequio por eso ahora les mando un clima de mierda para que aprendan inundaciones para sacar de mis ríos sus puentecitos a ver cuánto mierdero de circos y mercados me tengo que llevar se sienten muy chingones arrancando mis árboles para poner canchas de fútbol pues así les pago también les mando incendios en sus lugares de paseo tengo todavía algunos adeptos no crea pero no sirven para levantar ganado como yo digo un puñito de almas desperdigadas por ahí gritando pa’ que la gente se acuerde de que existo pero ni sirve de nada mire doñita por mí que soy santa que me van a pagar mi caída por eso vengo al jale hasta acá yo los vigilo aprovecho cada error que hacen me los estoy jodiendo de a poquito los estoy asando a fuego lento un par de grados más al año qué es eso que nos tengan viviendo allá lejos como si fuéramos apestadas cobrándonos el transporte con sangre y todavía se atreven a vernos con lástima pero por mí que soy santa y madre no los voy a perdonar sí pásele vaya con cuidado cuando vea que la calor o el frío le entra a los huesos acuérdese de mí y de mi chamaca ya sabe échese una novena a santa Demetria y yo le salvo su casita de la próxima inundación
Imagen tomada de Emmaculate.heart
| Patricia Butrón (Santiago, Nuevo León, México, 1971). Tallerista, escritora y trabajos de edición. Imparte talleres de creación y lectura en Nuevo León. Publica en revistas y blogs literarios en España, Argentina y México, como Intrend Magazine y El Narratorio. Publicó la novela Memoria Azul, cuentos como “La vida en un Encino” y “Aurelia Alas de Petate”. Ganadora del concurso “Fundación José García Nieto”. Participa en antología ¿Versamos?, España. Participó en la Exposición “Una Pinza para el Silencio”, 2023, al lado de artistas plásticas y en la exposición “Nada se escribe más rojo que tu nombre”. Participa activamente en colectivas feministas. Sus intereses son el feminismo, la poesía, el cuento y la narrativa. |
