Uvas de mar

Esa vela inclinada hacia la luz,
cansada de archipiélagos,
la goleta golpeando el Caribe

para volver, podría ser Odiseo,
sobre el Egeo regresando a casa;
ese deseo de padre

y esposo, bajo las uvas ácidas y retorcidas,
es como el adúltero escuchando el nombre de Nausícaa
en el graznido de todas las gaviotas.

Esto no trae paz a nadie. La antigua guerra
entre obsesión y responsabilidad
nunca acabará y ha sido la misma

para el marinero errante o para el que está en la bahía
ahora escabulléndose con sus sandalias rumbo a casa,
desde que Troya exhaló su última llama,

y la roca del gigante ciego disparó las olas
de cuyo mar de fondo vinieron los hexámetros grandiosos
a los términos de la espuma exhausta.

Los clásicos consuelan. Mas no lo suficiente.

 

Sea grapes

That sail which leans on light,
tired of islands,
a schooner beating up the Caribbean

for home, could be Odysseus,
home-bound on the Aegean;
that father and husband’s

longing, under gnarled sour grapes, is
like the adulterer hearing Nausicaa’s name
in every gull’s outcry.

This brings nobody peace. The ancient war
between obsession and responsibility
will never finish and has been the same

for the sea-wanderer or the one on shore
now wriggling on his sandals to walk home,
since Troy sighed its last flame,

and the blind giant’s boulder heaved the trough
from whose groundswell the great hexameters come
to the conclusions of exhausted surf.

The classics can console. But not enough.

 

A Pablo Neruda

No estoy caminando en la arena,
pero siento que camino en ella,
este poema me acompaña.
Hongos golpeado la roca
en las costillas, moho. El musgo
apaciguando el mudo rugir
de la garganta rota
del naufragio, agarrándose el cangrejo.

¿Por qué este meandro de correspondencias
mientras tu voz se vuelve más ronca
que el Pacífico irritado? ¿Tu voz
cayendo inaudible como nieve sobre
los Andes petrificados, la nieve
como plumas de cóndores sin rumbo,
emisario en traje negro, que
camina entre las águilas, mano, cuya
península de cinco nudillos
atranca el océano desgarrador?

Escucha al embajador de terciopelo
abrir las puertas con bisagras de fieltro,
la bandera negra ondea desdentada
sobre Isla Negra. Tú dijiste
cuando otros desesperados como yo:
sube las escaleras con gargantas musgosas
hasta la cima de Machu Picchu,
rompe tus dientes como un pico
en las terrazas obstinadas, moteadas,
usa el viento, empapado de lluvia,
como una capa, por encima de las ausencias,

y para nosotros, en el Nuevo Mundo,
nuestro viejo mundo, te convertiste
en un tío benigno y riguroso,
y a través de ti devotos nos abrimos
hacia otros, al áspero murmullo
arenoso de César Vallejo, a
la radiante, autocircundante
piedra de sol de Octavio, hombres
que, a diferencia de los sajones, estoy tentado
a llamar por sus nombres de pila;

todos estábamos atados a una roca
con enredaderas de hierro, nuestros hígados
picoteados por los cuervos y los cóndores
en el Nuevo Mundo, en una palabra nueva,
hermandad, palabra que atrae
las crestas del océano quitanieve
en su destello a un mar de sierras,
las bocas redondas de nuestros niños,
la palabra cantan. Hiciste
todo esto por mí. Gracias.

 

For Pablo Neruda

I am not walking on sand,
but I feel I am walking on sand,
this poem is accompanying me on sand.
Fungus lacing the rock,
on the ribs, mould. Moss
feathering the mute roar
of the staved-in throat
of the wreck, the crab gripping.

Why this loop of correspondences,
as your voice grows hoarser
than the chafed Pacific? Your voice
falling soundless as snow on

the petrified Andes, the snow
like feathers from the tilting
rudderless condors,
emissary in a black suit, who
walks among eagles, hand, whose
five-knuckled peninsula
bars the heartbreaking ocean?

Hear the ambassador of velvet
open the felt-hinged door,
the black flag flaps toothless
over Isla Negra. You said
when other like me despaired:
climb the moss-throated stairs
to the crest of Macchu Picchu,
break your teeth like a pick on
the obdurate, mottled terraces,
wear the wind, soaked with rain
like a cloak, above absences

and for us, in the New World,
our older world, you became
a benign, rigorous uncle,
and through you we fanned open
to others, to the sand-rasped
mutter of César Vallejo, to
the radiant, self-circling
sunstone of Octavio, men
who, unlike the Saxons, I am tempted
to call by their Christian names;

we were all netted to one rock
by vines of iron, our livers
picked by corbeaux and condors
in the New World, in a new word,
brotherhood, Word which arrests
the crests of the snowblowing ocean
in its flash to a sea of sierras,
the round fish mouths of our children,
the word cantan. All this
you have done for me. Gracias.

 

Finales

No estallan los objetos,
se detienen, se desvanecen,

como la luz se eclipsa de la carne,
como la espuma se drena rápido en la arena,

incluso el relámpago del amor
no tiene un final estruendoso,

acaba con el sonido
de las flores marchitándose como la piel

de la sudorosa piedra pómez,
así todo se amolda

hasta que nos quedamos
con el silencio que rodea la cabeza de Beethoven.

 

Endings

Things do not explode,
they fail, they fade,

as sunlight fades from the flesh,
as the foam drains quick in the sand,

even love’s lightning flash
has no thunderous end.

it dies with the sound
of flowers fading like the flesh

from sweating pumice stone,
everything shapes this

till we are left
with the silence that surrounds Beethoven’s head.

Imagen tomada de Sailingeurope

Posted by:paginasalmon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s