Si lo Real es insoportable, cualquier realidad que seamos capaces de construir no será más que un tejido de inconsistencias.
Mark Fisher


Un error, una estafa, una trampa de la lengua, esa era, de alguna manera perversa, la definición de libertad, pero también de literatura que dio Roland Barthes en su “Lección Inaugural” (1977). ¿Hay que llenar esas inconsistencias, es decir, se deben subsanar esas inconsistencias? La práctica de escribir genera (‘génesis’) un algo alterno. Ahora, escribir sobre lo ya escrito deviene, eventualmente, en otra escritura: las sagradas escrituras son ese algo que no se puede modificar; es apócrifo todo lo que no siguió las reglas (canon). Decían los griegos: “este cuerpo es apócrifo porque tiene 21 veces el puño humano, pero aquel es hermoso, pues tiene 18 puños exactos”. Hay algo entonces que se toma como base, como regla, y lo demás lo circunda, se acerca pero no es, necesariamente, de ello o como ello: es el algo que pertenece a, que forma parte de, pero que no es.

Así, durante aproximadamente cuatro siglos, Lázaro de Tormes vivió en distintos países, distintas aventuras y hasta en distintos cuerpos. Digamos, pues, que Lázaro existe durante cada construcción que se haga de él, sea escrita o visual. Sin embargo, Lázaro nació en algún lado, ¿no? Alguien lo… ¿creo? 1554, hay una fecha, pero no un autor, pero Lázaro ya es, digámoslo, real. Ahora, la realidad es que surgen varios lázaros: en Londres, en Argentina, en Lima, pero todos sabemos que Lázaro es de Tormes, prácticamente de un río. ¿Todos los otros lázaros qué son entonces?

Pero hay un vacío traumático, un intento de representación por todos lados, un simulacro de algo inacabado cuando todos sabemos que ya acabó. No se ha querido dejar morir a Sherlock, pero todos sabemos que murió en las Cataratas de Reichenbach: somos el Doctor Watson aferrándose a los recuerdos y pidiendo a dios, sabrá mediante qué trampa o error o ausencia, que lo reviva. Queremos ser Watson, aquel que escribe interminablemente una y otra historia, sin saber ciertamente qué de todo le pertenece.


“No es un error pensar que nace en el momento
en que lo ve aquel otro que narrará su historia
y que muere en cada eclipse de la memoria
de quienes lo soñamos”.

¿Qué son la paráfrasis, las notas al margen y los comentarios? Para este dossier trabajaremos con la idea de las escrituras que no concluyen: “Canon y fandom: escrituras expandidas” es su título. Elegimos escrituras porque no se ciñe exclusivamente a lo literario, sino que abarca lo crítico y lo filosófico: también lo visual es escritura. Queremos criticar esas distintas definiciones y aproximaciones al canon: aquel que es infranqueable, y que sólo merece nuestra atención; y el otro que puede ser intervenido, transformado o modificado.

 

Escrito por:paginasalmon

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