Esto que no se puede decir
está allí, en este alarido entre el negro
y el rojo, en este grano de piel endurecida por
el sol.
Esto que se murmura
está en los tormentos de los colores
a pesar de las fisuras, la sombra y los silencios.
En la mañana
todo descansa y espera.
En la noche, como una vena palpitando,
todo se mueve y marcha hacia la luz.

Ce qu’on ne peut pas dire
est là, dans cet éclat de voix entre le noir
et le rouge, dans ce grain de peau durcie par
le soleil.
Ce qui se murmure
est dans les tourments des couleurs
malgré les fissures, l’ombre, et les silences.
Le matin
tout repose et attend.
Le soir, comme une veine qui bat,
tout se meut et avance vers la lumière.

Al alba se cansa el dolor
y el cuerpo se abandona al suelo húmedo.
El día, lentamente, se alza en la herida
en cuanto a la noche se fue por alta mar en una barca de fortuna.
Quizá va a detenerse el día sobre una colina
y bajarán los hombres para recoger
el fruto de generaciones sacrificadas.

À l’aube la douleur se fatigue
et le corps s’abandonne à la terre humide.
Dans la blessure le jour, lentement, s’est levé
quant à la nuit elle a pris le large sur une barque de fortune.
Peut-être que la journée va s’arrêter sur une colline
et les hommes se baisseront pour ramasser
les fruits des générations sacrifiées.

Aquí termina la derrota de las palabras
la báscula las ha pesado
el aire las ha limpiado
la mano las ha ordenado
el libro las ha recogido
en una familia hirsuta
donde las lenguas liberadas se pelean
donde están fascinados los poetas ebrios.
Arrancan el velo de su pluma
que desciende del cielo
como una máscara sobre la verdad.

Ici s’achève la déroute des mots
la balance les a pesés
l’air les a nettoyés
la main les a rangés
le livre les a recueillis
dans une famille hirsute
où les langues se déliant se disputent
où les poètes ivres sont ravis.
De leur plume ils arrachent le voile
qui du ciel descend
comme un masque sur la vérité.

Si Marruecos fuera una cara, sería una luz, una palabra del tiempo, desvío de la estación, enigmas de las piedras.

Mi país es una infancia que atraviesa las murallas y los siglos, custodiado por un cielo cargado de aves de paso, signos de lo distante.

La tierra, nunca muda, sabe esperar y bailar bajo los pies de las mujeres.
El sol la desnuda lentamente mientras que unas manos efímeras se deslizan hacia la noche.

La tierra, la niñez y la luna llena se deleitan con las turbulencias, las fiebres y los ríos que crecen.

Y el origen deja el barro para anclarse en las arenas, y las arenas son el Sur, fuente y patria de esta luz dibujando el rostro de mi país.

También es el dolor, las lágrimas en el silencio, los ojos extraviados en el cielo, la espera llena de tierra húmeda.

Es las estaciones donde cualquier claridad es cruel, llama bajando de los montes y leyendas, quemando los pies desnudos de los siglos donde la Historia siembra el olvido de sus llagas.

Es los días en que la Historia se hiere a escondidas de los cuerpos de orgullo áspero.

Tal es mi cuerpo: sombra inquieta en un jardín de ilusiones.

Abril 1988

Si le Maroc était un visage, ce serait une lumière, une parole du temps, dérive des saisons, énigmes des pierres.

Mon pays est une enfance qui traverse les murailles et les siècles, gardée par un ciel chargé d’oiseaux de passage, signes du lointain.

La terre, jamais muette, sait attendre et danser sous les pieds des femmes.
Le soleil lentement la dénude pendant que des mains éphémères glissent vers la nuit.

La terre, l’enfance et la lune pleine s’enchantent des turbulences, des fièvres et des fleuves en crue.

Et l’origine quitte l’argile pour s’ancrer dans les sables, et les sables c’est le Sud, source et patrie de cette lumière dessinant le visage de mon pays.

C’est aussi la douleur, les larmes dans le silence, les yeux égarés dans le ciel, l’attente pleine de terre humide.

Il est des saisons où toute clarté est cruelle, flamme descendant les monts et les légendes, brûlant les pieds nus des siècles où l’Histoire sème l’oubli des plaies.

Il est des jours où l’Histoire se blesse à l’insu des corps d’âpre orgueil.

Tel est mon corps: ombre affolée dans un jardin d’illusions.

Avril 1988

Es un pueblo por encima del tiempo
donde los hombres y las piedras no se mueven
donde esperan las ovejas y las mulas.
La hierba se quema con la nieve
un pastor cojo busca un árbol para ahorcarse
las nubes rotas por la luz de un sol burlón
descienden y desplazan las colinas
la montaña está próxima al cielo
no se moverá.
«Hay que aprender a olvidar» dijo la voz.
Los hombres, las piedras y las bestias no tienen nada que olvidar.
Aquí la primera estación del silencio vela sobre un viejo caballo con ojos de vidrio
Los días caen como gotas de lluvia gélida
suspendidas entre la rama seca y el suelo.
Los hombres no saben ya contar
sueñan con morir alzando su plegaria.

C’est un village au-dessus du temps
où les hommes et les pierres sont immobiles
où les brebis et les mules attendent.
L’herbe est brûlée par la neige
un berger boiteux cherche un arbre pour se pendre
des nuages brisés par la lumière d’un soleil moqueur
descendent et déplacent les collines
la montagne est proche du ciel
elle ne bougera pas.
«Il faut apprendre à oublier» dit la voix.
Les hommes, les pierres et les bêtes n’ont rien à oublier.
Ici, la saison première du silence veille sur un vieux cheval aux yeux de verre
Les jours tombent comme des gouttes de pluie glacée
suspendues entre la branche sèche et la terre.
Les hommes ne savent plus compter
ils rêvent de mourir en faisant leur prière.

Él comió tierra, cenizas
Y pan duro
Bebió el agua del pozo

Como una hoja de otoño
Cayó dulcemente
Sobre una cama de lana salvaje
Regresó para ver la luz
Y no vio sino la sombra del cielo
Así es la ciudad natal
Una familia que no se escogió
Que va contigo
Y se adhiere a tu lengua

Se dice que se nació en Fez
Como para vencer al destino
Pero Fez es una madre abusiva
Que estruja niños fantasmas entre sus brazos.

Il a mangé de la terre, de la cendre
Et du pain rassis
Il a bu l’eau du puits

Comme une feuille d’automne
Il est tombé doucement
Sur un lit de laine sauvage
Il s’est retourné pour voir la lumière
Et il n’a vu que l’ombre du ciel
La ville natale est ainse
Une famille qu’on n’a pas élue
Qui vous poursuit
Et colle à votre langue

On dit né a Fès
Comme pour vaincre le destin
Mais Fès est une mère abusive
Qui serre dans ses bras des enfants fantômes.

¿Por qué Fez renegó de sus raíces?
¿Por qué el tiempo la olvidó en un rincón sombrío?
¿Por qué las calles se han hundido
Y los muros se han estrechado?

¿Fue la ciudad o sus máscaras
Quienes retuvieron la pobreza?
¿Es el rumor o la plegaria
El que cierra los ojos de la eterna esposa?

¿Acaso fue el orgullo de las piedras
O la confusión del tiempo quien la apartó del estrago?

Fez la dormida no sueña más
Conserva el nombre y el prestigio
Mientras los campesinos hacen fuego
Con una puerta del siglo trece.

Porquoi Fès a-t-elle renié les racines?
Porquoi le temps l’a oubliée dans un coin sombre?
Porquoi les rues se sont-elles affaissées
Et les murs se sont rapprochés?

Est-ce la ville ou ses masques
Qui ont retenu la pauvreté?
Est-ce la rumeur ou la prière
Qui ferme les yeux à l’éternelle mariée?

Est-ce l’orgueil des pierres
Ou la confusión des temps qui l’a mise hors d’atteinte?

Fès l’endormie ne fait plus de rêves
Garde le nom et le prestige
Pendant que des paysans font du feu
Avec une porte du treizième siècle.

Fotografía tomada de El País

Escrito por:paginasalmon

One response to “Ce qui se murmure: traducción de “Esto que no se puede decir” y otros poemas de Tahar Ben Jelloun | Por Fabián Espejel

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