*
Leer Más
*
Leer Más
I will be chasing a starlightUntil the end of my lifeI don’t know if it’s worth it anymore Hold you in my armsI just wanted to holdYou in my arms “Starlight”, Muse —¡No mames que te gusta Muse! —exclamó Diego. — Jajaja, sí —respondió Raquel. —¡Wooow! y ¿cuál es tu favorita? — «Starlight». —¡¿Queee?! —…
Leer Más
En lo que más nos parecemos En lo que más nos parecemosmi padre y yoes en la tos el mismo sonidomisma forma de retumbarla enfermedadde hacer estruendonuestra presencia en el hogar aunque no tengamos catarrotosemos todas las mañanascomo un ritualuna convalecenciacuando entramos a una habitacióno sabemos que alguienestá cerca como un bostezoasí nos comunicamosnos contagiamos…
Leer Más
He tratado de hacer lo imposible, penetrar tu soledad, al aterrizar, solo la mía conversa conmigo, aun cuando estoy tan, tan cerca de ti. Llegas por las noches y, como raptor, escalas la barda de picos de vidrio y la enredadera de tallo endurecido, morado, de flores amarillas. Ángel, nunca te caes, creo que tienes…
Leer Más
Abordas el metro en esta ciudad que no es la tuya. Esperas que el frío que te entumece el cuerpo no se interne más allá de tus extremidades, en las entrañas. Te habían dicho que el invierno en este sitio era extremo; jamás imaginaste cuánto. Algunos asientos están vacíos. Escoges el que puede resguardarte mejor…
Leer Más
1Esta bendita emoción de sentirse perdido,de caminar entre los callejonesinmerso en un laberintoen busca de una fuente,aún cuando le temo. Imagina que en el más perfectosilencio se escuchacómo se derrama el agua:dibuja un estruendo perfecto. Ahí donde brotael líquidomurió una vez el cristo. No importa si fue allío en otro lado,la fuente fue testigo. Yo…
Leer Más
Recuerdo los años de mi adolescencia como una época invencible. Podían tirarme sobre el cemento frío o arrastrarme sobre el pasto sin que mi cuerpo sufriera algún daño considerable. Era maravilloso. Mis amigos de ese entonces y yo fantaseábamos con ser luchadores profesionales. Imitábamos entradas al ring y movimientos especiales de los contendientes norteamericanos que…
Leer Más
—¡Se colgó! ¡Se colgó! La noticia dada casi a gritos me taladró la cabeza. Sentí que la tierra se abría a mis pies. El gis resbaló por mis manos sudorosas. Un escalofrío me sacudió y tuve que sentarme. Cuarenta chiquillos querían que empezara la clase. Repartieron el material, puse música tranquila y les pedí unos…
Leer Más
I. Remolinos de piedra No es la tierra quien me ha parido ni el aire, respiradero de vaporosos murmullos Hija de plañideras, yo bebo su líquida sal y no me da la gana llorar la sed de su negra leche Anido el retoño como sangre de sol que alumbra sin culpa, la culpa derramada…
Leer Más
Frente al mar, cargando el peso de su hermoso huipil de flores rojas y encajes negros, Amelia lloraba lágrimas nupciales. El estrépito de la banda y el golpe seco de las botas sobre la tarima de madera, allá en la enramada detrás de ella, se convertían, de apoco, en ruido distante que el arrullo de…
Leer Más