Mi hermana me regaló esa tarde un pequeño gato negro. Yo estaba feliz, siempre había querido tener uno precisamente así, ni blanco, ni moteado, ni amarillo. La razón es muy sencilla: toda bruja tiene un gato negro. Bueno, hay brujas que tienen lechuzas, reptiles, anfibios, pero lo clásico y más representativo es un gato negro.…
Leer Más









